Los movimientos obreros fueron generados por un "contrato", debido a que a través de éste, el trabajador se ve en la necesidad de intercambiar su fuerza de trabajo, por el salario que recibe de los dueños de los medios de producción, motivo que permite a los propietarios actuar en el mercado en una posición ventajosa, logrando así, controlar la oferta a través sobre su dominio sobre la tierra y el capital: se supone de esta forma, que en dicho contrato hay una desigualdad material para los trabajadores asalariados, es por esto que los afectados van tomando conciencia (conciencia obrera), de su condición de sometimiento como colectivo socialmente diferenciado.
Esta situación produce la consideración de unos intereses comunes con respecto a la clase que tiene los medios de producción, en este caso la burguesía, que a través de la dominación explota de manera sistémica a los trabajadores, es decir, a la clase obrera, convirtiéndose así, en los dueños de su trabajo a cambio de un salario.
Aunque cabe aclarar que dicha conciencia de clase no es suficiente para conformar un movimiento obrero, ya que es importante que los trabajadores dependientes como clase obrera consciente, consideren que es posible modificar la división clasista de la sociedad en un proceso de movilización contra el orden burgés.
En este orden de ideas, es a través de una consciencia colectiva, que los obreros empiezan a buscar sus propios beneficios a través de un movimiento guiado por diferentes situaciones que se explicarán más adelante.
Bibliografía:Uña, O. y Hernández, A (2004), Madrid, en DICCIONARIO DE SOCIOLOGÍA.
No hay comentarios:
Publicar un comentario